Queridos amigos,
01/Ene/2006, 11:47 | Bitácora | Deja tu comentario »
Siempre que abro el correo, me encuentro numerosos spams de “amigos” que sólo se acuerdan de nosotros a la hora de cubrirse las espaldas ante amenazas de mala suerte si no reenvian aquello que algún otro “amigo” que sólo se ha acordado de ellos para cubrirse las espaldas ante las amenazas de mala suerte si no reenviaba aquello que otro “amigo” que sólo se acordó de ellos… y así sucesivamente. Tal y como les llega, lo leen y antes de los minutos prefijados para que lo envies y la mala suerte no te “ataque”, lo reenvian tal y como les ha llegado.
¿Quién los escribe?
Si a todo el mundo se los reenvía alguien… ¿quién los crea y comienza la cadena?
¿Se generan sólos?
¿Generación espontanea?
No se, la verdad es que me encanta que me escriban correos personales y que, si me envían spams, al menos tengan el detalle de arreglarlos, maquetarlos y dejarlos como si fuera el comienzo de la cadena: eliminando los correos anteriores, currandose el quitar los >>>>> que se van acumulando y los saltos de linea que se quedan mal puestos. Hay gente que lo hace, yo soy una de ellas (pero se que existen más).
Los “otros”, los suelo leer y si me gustan hasta los guardo (siempre puliditos, soy así de maniática, y así, si algún día me apetece reenviarlo ya está “limpito”). También suelo suprimir la parte de la mala suerte (a no ser que forme parte de la broma). Si la mala suerte se queda conmigo que se quede… pero almenos que si hay algún supersticioso por ahí, no se tenga que volver loco mirando a quien lo reenvía.
En un momento lucido, he decidido que si me llega alguno interesante, lo pondré por aquí. Ya que aún no se hacia donde voy con el blog, pues por ir probando que no quede.
Ala, y no se hable más.
