Jack
11/Dic/2005, 15:42 | Diez Mil Noches, Relatos | 3 Comentarios
Era un viernes, 26 de octubre del 2001.
Las 12:10 del mediodía.
Era poesía…
Amigos de siempre. Amigos de nunca.
Nietzsche le prestó palabras:
“Has venido hacia mi antes que el sol:
hacia mi que soy el más solitario.
Somos amigos de siempre:
nos son comunes nuestra tristeza,
y el fondo de nuestro ser:
el sol mismo nos es común.
Como sabemos demasiadas cosas no nos hablamos;
callamos y nos comunicamos nuestro
saber por medio de sonrisas.”
Así hablo Zaratustra.
Así habló Jack.
Era viernes…
Y no hacía calor.
Tampoco llovía.
Pero el tiempo no se detuvo.
Ni por él.
Ni por mi.
Y esperaba.
Sigue esperando.
Sonaba Lou Reed.
Y la gente, se confundía con las personas.
Y era viernes…
Y mañana será lunes.
Será un lunes 12 de diciembre del 2005.
Un cumpleaños que pasó.
El tiempo también.
Pero la memoria…
… la memoria se detuvo aquel viernes.
Fotografió un instante.
Y continuó su rumbo en la Noche del 9 del 11 del 2001:
“Hablame como quieras. Piensame despacio.
Para el tiempo, con palabras, con silencios.
Las piedras del camino son suaves cuando paseas con alguien… de la mano… del brazo… del alma…
El charco que no estaba ayer, tampoco estará mañana.
El dolor sólo es un ensayo… enfortece.
Pasa por mi vida, clavando los pies sin miedo.
Pisa los charcos de agua, como piden los niños…
Los sentimientos resurgen: lejos, cerca, como agua, como tierra, como fuego…
Te sietes vacio…
… me sientes cerca.”
Y ahora, descansada, vuelvo del mundo de los sueños. Morfeo se arregla el traje de su reflejo cobrizo. La arena ya ha salido de mis ojos. El abrazo se ha quedado marcado en mi piel. Y he roto la calma del lago, tras pedirle que me teja un vestido de agua. El piano, ya sobrio, me mira desde la orilla. Las esquinas se desdoblan, mientras escuchan la canción que flota en el aire. Y me desperezo mientras me sirvo un café. Con su nube de leche.
Buenos días, amigo Jack.

Estoy en blanco (o en negro… no se que es lo que mejor define mi estado falto de inspiración). Es mi 16º día de trabajo seguido y estoy que me caigo.